Efectos del consumo de cocaína a largo plazo

Cuando se consume cocaína, se estimulan una serie de puntos clave en el cerebro, generando una elevada sensación de euforia, así como episodios de gran estimulación.
A nivel químico, está mediado por un aumento de dopamina, repercutiendo en la propiedad de refuerzo neuropsicológico, y potenciando así la adicción progresiva a la sustancia.Esta es la parte que se ve “desde fuera”, pero a nivel interno se producen una serie de procesos, incluyendo la dilatación pupilar, la pérdida de apetito, y el aumento de la presión arterial, de la frecuencia cardíaca, y de la temperatura corporal, entre otros.

Un consumo excesivo puede acarrear la aparición de diversas complicaciones, como la aparición de arritmias, y de manera más grave, puede provocar un accidente vascular o convulsiones, pudiendo llegar a la muerte por sobredosis.

Un alto consumo de cocaína puede generar dependencia

El consumo de cocaína a largo plazo incluye progresivamente los fenómenos de tolerancia y abstinencia (al dejar de consumir), lo que lleva al desarrollo de la dependencia.
Mientras que a nivel físico puede darse una pérdida de peso y alteraciones multisistémicas (afectaciones en varias partes del organismo), a nivel psiquiátrico pueden aparecer episodios psicóticos.
Un agravante es que hay consecuencias irreversibles cuando hay un uso a largo plazo de la droga, causando tanto problemas mentales como físicos permanentes.

Las drogas tienen un impacto muy individualizado según el perfil de la persona, que dependerá, sobre todo, de sus factores de vulnerabilidad y predisposición, y, por otro lado, de los factores de desencadenamiento de la adicción y de los mantenedores de la misma.